organización de libros

¿Cómo se ordena una biblioteca? Los sistemas más curiosos de organización de libros

No existe una única forma de organizar una biblioteca. Mientras las públicas siguen métodos estandarizados para facilitar la búsqueda de los usuarios, las bibliotecas personales permiten utilizar sistemas de organización de libros más libres y peculiares.

 

El objetivo de la organización de libros no siempre es el mismo

Antes de elegir un sistema hay que pensar a qué uso responde esa biblioteca:

  • En una biblio pública, el objetivo es que cualquier usuario pueda encontrar rápido un libro concreto.
  • En una personal, se busca más bien reflejar los hábitos de lectura, los intereses o, en algunos casos, actuar simplemente como elemento decorativo.

Por eso, el método perfecto para una biblioteca municipal puede ser poco práctico en casa y viceversa.

 

El sistema de clasificación temática

En este sistema de organización de libros, lo primero que se hace es decidir de qué trata el libro. Después, según la Clasificación Decimal Universal (CDU), desarrollada a finales del siglo XIX por los juristas belgas Paul Otlet y Henri La Fontaine a partir del sistema de Melvil Dewey, se divide el conocimiento en grandes áreas por números. que se van subdividiendo.

Por ejemplo:

  • 0: Ciencia y conocimiento
  • 1: Filosofía y psicología
  • 3: Ciencias sociales
  • 5: Ciencias naturales
  • 7: Arte
  • 8: Lengua y literatura
  • 9: Historia y geografía

Su gran ventaja es la capacidad para combinar materias. Precisamente esta flexibilidad la convierte en uno de los sistemas que más se sigue utilizando en bibliotecas públicas y centros de documentación.

 

La signatura topográfica

El número de clasificación no es lo único que aparece en el tomo del libro. Cada ejemplar recibe una signatura topográfica, que es un código que indica exactamente dónde debe colocarse en la estantería.

Normalmente combina:

  • Número de clasificación
  • Primeras letras del apellido del autor o autora
  • En ocasiones, las primeras letras del título

Con este método, dos libros sobre el mismo tema pueden localizarse rápidamente y devolverse siempre al mismo lugar.

 

Otros sistemas de clasificación

Aunque la CDU es muy habitual en Europa, no es el único método que existe.

La Clasificación Decimal Dewey, creada en 1876, continúa siendo una de las más extendidas del mundo y está presente en numerosas bibliotecas públicas, especialmente en países anglosajones. 

Por otro lado, las bibliotecas universitarias y los centros de investigación de Estados Unidos suelen usar la Clasificación de la Biblioteca del Congreso, basada en una combinación de letras y números que permite organizar colecciones muy grandes y altamente especializadas.

 

¿Cómo se puede ordenar la biblioteca en casa?

Cuando los libros forman parte de una colección personal, las opciones de organización de libros se multiplican.

1.- Por autor

Es el sistema más clásico y permite reunir toda la obra de un mismo escritor y localizar rápidamente cada título.

2.- Por género o temática

Es otro sistema muy práctico en el que puedes crear secciones como:

  • Fantasía
  • Ensayo
  • Filosofía
  • Historia
  • Ciencia
  • Arte
  • Biografías
  • Viajes

Dentro de cada categoría, puedes ordenar los libros por autor o por título.

3.- Por colección o editorial

Algunas editoriales publican colecciones con diseños muy característicos, lo que permite agruparlas conservando uniformidad estética y seguir fácilmente una línea editorial.

4.- Por idioma

Si sueles leer en varias lenguas, puedes separar tus libros por el idioma en el que están escritos.

5.- Por orden de lectura o adquisición

Hay quienes prefieren que su biblioteca cuente una historia y colocan sus libros según el momento en el que los leyeron o llegaron a su colección.

No es el sistema más práctico para encontrar un libro concreto, pero sí uno de los más personales.

6.- Por tamaño o por color

Cada vez es más habitual encontrar bibliotecas ordenadas según criterios puramente estéticos.

  • Agrupar los libros por altura permite aprovechar mejor el espacio.
  • Ordenarlos por colores crea un efecto decorativo muy llamativo.

Es cierto que son sistemas muy atractivos visualmente, pero no demasiado funcionales a la hora de encontrar una obra concreta.

 

El método Warburg: la biblioteca que cambia con quien la utiliza

Este me parece uno de los métodos más curiosos y personales que existen.

Fue desarrollado por el historiador del arte alemán Aby Warburg y no sigue ni orden alfabético, ni cronológico ni temático. Y sin embargo sigue habiendo un orden.

Warburg defendía lo que llamaba “la ley del buen vecino”. Es decir, un libro debía colocarse junto a otro que ayudara a comprenderlo mejor o que tuviera alguna relación para el dueño o dueña de la colección, aunque ambos pertenecieran a disciplinas completamente distintas.

Por ejemplo, un tratado sobre astronomía puede estar al lado de un ensayo de filosofía si juntos permiten explorar una misma idea. El objetivo es favorecer la asociación de ideas y el descubrimiento intelectual.

 

¿Cuál es el mejor método?

No existe un único sistema de organización de libros válido y perfecto para todo el mundo.

Las bibliotecas públicas buscan que cualquier persona encuentre rápidamente la información que necesita mediante sistemas estandarizados y universales. Las bibliotecas personales permiten una libertad mucho mayor en la que cada lector construye su propio recorrido.

Quizá por eso las mejores bibliotecas no siempre son las más grandes, sino aquellas cuya organización nos invita a descubrir lo que ni sabíamos que queríamos leer.